Restauración de Suelos Agrícolas

El uso masivo de agroquímicos ha generado un descenso en el contenido de carbono orgánico de los suelos de cultivo a escala mundial que se ha asociado con una pérdida de calidad en los mismos y un aumento de los procesos de escorrentía y erosión. Ante este nuevo paradigma, las vigentes normativas a nivel europeo y nacional reivindican las prácticas de fertilización orgánica en los procesos de certificación ecológica de los productos. Como nuevas técnicas de fertilización destacan el uso de lodos de las depuradoras de aguas residuales urbanas, los compost de las basuras urbanas, los estiércoles animales o los mulch de residuos orgánicos. Sin embargo, qué enmienda es recomendable aplicar y la dosis necesaria para cada caso, requiere de un estudio completo del suelo antes y durante el proceso de cultivo de la tierra. En este sentido, el seguimiento de las propiedades edáficas es especialmente necesario para evitar riesgos de salinización, mineralización excesiva por nitrógeno, patógenos, metales pesados o presencia de especies alóctonas derivados de los procesos de fertilización orgánicos.

Todos los productos se acompañarán de un informe en el que se incluirá un estudio inicial del suelo, la estrategia de fertilización a seguir que irá acompañada de las recomendaciones necesarias teniendo en cuenta los requerimientos del cultivo y la normativa de certificación ecológica vigente y, en el caso de ser demandado, el seguimiento de la salud del suelo modificado en los años posteriores al cultivo.